Por: Ariela Stern


En pleno siglo XXI todavía hay varias cosas que nos es imposible entender del mundo. Los misterios naturales abundan en cada esquina de la Tierra, como el desierto sin vida en Chile o las profundidades sin fondo del Pacífico.

México no es la excepción de estos extrañísimos fenómenos naturales. Al norte de México en medio del caluroso y abrazador desierto de Chihuahua se encuentra un lugar llamado la “zona del silencio”, en medio del Bolsón de Mapimí. En este sitio nuestros sentidos son inhibidos, es la experiencia sensorial más extraña y hermosa del mundo; como si todo desapareciera.  Estando aquí, inclusive es difícil comprender que es la realidad y que es una ilusión.

En 1970 un misil de estados unidos cambio su curso sin ninguna explicación cuando paso sobre esta zona del desierto. Así es como se descubrió que esta era una región con propiedades inusuales. En este terreno es imposible que penetren las ondas de radio, televisión, satélite, etc. Este fenómeno se debe a los altos niveles de magnetita en el suelo, pues hace años cayó una lluvia de meteoritos en este desierto. Por si fuera poco, este terreno se encuentra justo al norte de Trópico de Cáncer y comparte la misma latitud en la Tierra que el Triángulo de Bermudas.

A partir de estas ocurrencias han surgido un sinfín de leyendas urbanas acerca de animales y plantas mutantes y hasta vida extraterrestre. Se ha convertido en un destino popular para los que buscan aventuras que rayan en la ciencia ficción.